martes, 15 de noviembre de 2011

Gozos en alabanza de María Santísima Nuestra Señora y de su Santo Rosario


El Beato Fray Diego José de Cádiz, es sin duda uno de los grandes personajes ligado estrechamente a la Devoción de Ntra. Sra. del Rosario. Este fraile capuchino que nació en nuestra ciudad en 1743 ha dejado en sus escritos diversas obras dedicadas a Nuestra Patrona, entre las que destacan sus oraciones a la Santísima Virgen, la “Devota Novena en Obsequio de María Santísima Nuestra Señora del Rosario” y sus “Gozos en alabanza de María Santísima Nuestra Señora y de su Santo Rosario”, que son estos últimos los que a continuación les transcribimos completos.

Cantemos con devoción
A la que es de Dios Sagrario:
Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Aquí la fe resplandece
Y la religión se ensalza,
Se abjura la secta falsa,
Y el dogma más resplandece:
El que así no lo creyese,
Es digno de corrección.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es fuente del Paraíso
De que al mundo se deriva
De la gracia el agua viva
Para el remedio preciso:
El pecador que la quiso
Halló aquí su salvación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es el árbol de la vida,
El iris que vió Noé,
El símbolo de la Fe,
Del cielo escala y subida,
Es de la gracia perdida,
Medio de restauración.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es la vara prodigiosa
De Moisés profeta santo:
Es vara de poder tanto
Que a Luzbel rinde y destroza,
Es la vara fructuosa
Del gran sacerdote Aarón.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es un rosal misterioso
Llamado de Jericó,
La escala que Jacob vió
En sueño maravilloso,
Camino nada fragoso
Para la eterna mansión.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Escudo es de Josué
Contra el poder infernal
Y del pecado mortal
Remedio y así se ve
Que el Rosario siempre fue
Medio de reformación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

La zarza de Oreb mostraba
Del Rosario la virtud
Porque por él su salud
El mundo recuperaba:
Dios así nos preparaba
Un bien sin comparación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es la ciudad preparada
Por Dios para mi refugio
En donde hallase el refugio
De su ira exarcebada
Al alma aquí cobijada
Se dará indulto y perdón.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es la torre guarnecida
De David, donde los fuertes,
Armados de varias suertes,
Ven su virtud defendida
Siempre aquí será vencida
La cabeza del dragón.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

El Arbol representado
A Nabuco en su reposo,
Fue símbolo misterioso
Del Rosario, himno sagrado.
Por él bienaventurado
Puede ser cual ya otros son.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

El Rosario bien rezado
Es remedio universal
En todo quebranto y mal
Para el hombre atribulado,
Señal de predestinado
Es tan santa ocupación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

A toda virtud excita
Rezar el Santo Rosario
Si este ejercicio diario
Con devoción se ejercita
Todo impedimento quita
De la santificación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Todo aquel que con pecado
Ha gravado su conciencia,
Logrará hacer penitencia
Si el Rosario es aplicado:
El será en otro mudado
Dispondrá su obstinación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Y si pecaste, ¡alma mía!
Y hallar quieres penitencia,
Busca luego la clemencia
De tu gran Reina María:
En su protección confía
Conseguir la contricción.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Que Dios ha de perdonarte
Ten por cierto, si a María,
Invocares con Fe pía
Tratando tu de enmendarte
Tu conseguirás salvarte
Si alcanzas su protección.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

No te vencerá el pecado,
Ni sus fuertes tentaciones
Si en tan santas oraciones
Te hallaren ejercitado:
No tampoco el fuerte armado
Puesto en tal ocupación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Aquel que el Ave María
Devotamente rezare
Y a la Virgen saludare
Con virtud y oración pía,
Del juicio en el gran día
No verá su perdición.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

El justo, el angel y el santo
Con acorde melodía
A su Emperatriz María
Le alaban con este canto,
El cielo se alegra tanto
Con esta salutación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Aquel que por su impiedad
De rezar deja el Rosario,
Es juzgado temerario
E incurre en grande maldad:
Por Ella el Dios de bondad
Le mira con adversión.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Todos, pues, con voluntad
El Rosario le recemos
Y con él siempre alabemos
A la Madre de Piedad:
Toda la Divinidad
Puso aquí su habitación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Es remedio universal
El Rosario sacrosanto
De toda pena y quebranto
Y en todo peligro y mal:
Su virtud es tanta y tal
Que sana toda aflicción.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Sus misterios considera,
Si con fruto has de rezarlo,
Lo contrario es malograrlo,
O poco bien produjera,
Sin devoción verdadera,
No sirve esta invocación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

De Jesucristo la vida
El Rosario nos propone,
Y en eso a todos impone
Que es su imitación debida,
También es cosa sabida
Que es regla sin excepción.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

En tres clases dividido
Estos misterios verás,
Y en ellos meditarás
Como fuimos redimidos:
Tus sentidos recogidos
Ten en su meditación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

En los misterios Gozosos
Hallarás alta doctrina,
Y de efectos una mina.
Los más tiernos y amorosos
Son los verdaderos gozos
En nosotros su fruición.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Si meditas con fervoro
Los Dolorosos misterios
Sacarás afectos serios
De compasión y dolor.
Por ellos tu Redentor
Te exige su imitación.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Todo el bien que de Dios viene
Con sus tesoros preciosos,
En los misterios Gloriosos
Hallarás que se contiene:
Medítalos cual conviene
Y en ellos pon tu afición.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Venid todos y alabemos
A nuestra Madre María,
Y en toda hora cada día
Devotos la veneremos:
Si así fuere, no dudemos
De su gran retribución.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

A vuestros pies, gran Señora,
Tu pueblo favorecido,
Con afecto el más rendido
Postrado, humilde os adora
Para siempre desde ahora
Os pide la bendición.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Por tí benditos seamos,
Como humildes lo pedimos:
Y pues por Tí a Dios tuvimos,
Por Tí también le veamos:
Por vuestro medio esperamos
Verle en la Santa Sión.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

Por tiempo y eternidad,
En la vida y en la muerte
Pongo en tus manos mi suerte,
Mi bien y felicidad:
Que me ampare tu bondad
Es toda mi petición.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

A todos, pues, Madre amable,
Que ahora en vida os alabamos,
En la gloria así veamos
Al Númen Trino inefable
Cuyo nombre es admirable
Por eterna duración.

Señora, por tu Rosario,
Logre yo mi salvación.

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