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lunes, 6 de noviembre de 2017

La Galeona en Motril en 1961



La Galeona es portada por los concejales de Motril
Conocida es la visita de la Galeona a Granada con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario de la ciudad nazarí en mayo de 1961 (Ver articulo), pero de su estancia en Motril antes de asistir al magno acontecimiento poco se ha escrito, y aunque muy breve en el tiempo, no por ello fue menos intensa esta extraordinaria visita a este pueblo granadino.

El Cañonero "Martín Alonso Pinzón"
Motril amanecía el 14 de mayo de 1961 profusamente adornado. A las ocho de la mañana atracaría en el puerto la Virgen del Rosario Galeona que había embarcado la tarde antes en el cañonero “Martín Alonso Pinzón” en el puerto de Cádiz. Desde las seis de mañana el puerto motrileño presentaba una enorme asistencia de personas que con fervor esperaban la llegada de la Virgen, y que habían llegado desde las primeras horas de la madrugada trasladándose al puerto a pie, en coches, camiones, autocares o bicicletas, uniéndose en la carretera de Málaga los peregrinos que llegaban de Almuñecar, Salobreña, Torrenueva, Carchuna, Calahonda o Vélez de Benaudalla. A las siete y media de la mañana aparecía por la dársena del puerto el Pinzón al mando del capitán de navío José María Navia Osorio. Un puerto que se encontraba lleno de barcos fondeados, todos empavesados para la ocasión, incluso los buques franceses de guerra “Argens” y “Almiral Mouchez” se unieron al fervor del pueblo motrileño que por millares se concentraban en el puerto. Como estaba previsto, a las ocho en punto atracaba el cañonero Pinzón en el muelle de Levante el cual había preparado con antelación el personal de Obras del Puerto, presentando un aspecto impresionante, quedando solo libre el espacio reservado para las autoridades civiles y militares. En eso momento los presente irrumpían en aplausos y vítores a la Virgen del Rosario, mientras que los buques de guerra español y franceses intercambiaban saludos de rigor. 

La carroza llega al Cerro de la Virgen
Una vez que fue tendida la plancha, pasaron a bordo del buque el alcalde de Motril y jefe del Movimiento, don Juan Antonio Escribano Castilla; el primer teniente de alcalde, don Gerardo Esteva García de Viedma; comandante de Marina, don José Montero Molina; juez municipal, don Carlos Arenas Nieto; capitán de la Guardia Civil, señor Monje Serrano; teniente, señor López Violeta; ingeniero-director del Puerto, don José Antonio Español Caparros; inspector de Policía, don Miguel Cañadas; interventor municipal, señor Sánchez López; el arcipreste de Motril, reverendo Salvador Huertas Baena; párroco del Varadero, reverendo José Luis Girela Ruazzo; párroco de Torrenueva y delegado del Apostolado del Mar, reverendo Miguel Rodríguez Ruiz; el superior de los dominicos en Granada, fray Julián Fernández; de la residencia de los Agustinos Recoletos en Motril, fray Alfonso Fernández; párroco de la Divina Pastora, reverendo Romero Arias; los concejales, señores Feixas Cañas, Molina Gómez, Enríquez Martín y Viñas Vinuesa; jefe de la agencia local del I.N.P., señor Mendoza Paniza; el padre dominico, fray Desiderio Díaz; el presidente de la Cámara de Comercio, señor Baena Rambla; secretario del ayuntamiento, señor Martín Mata; así como otras representaciones oficiales. Las autoridades saludaron a los mandos y oficiales del buque así como al Prior de los dominicos de Cádiz, fray Pablo del Olmo y al hermano fray Manuel Muñoz quienes habían viajado para el cuidado de la Virgen, la cual se encontraba en un camarote que había sido habilitado como capilla.

El alcalde de Motril y el Almirante Cervera ante el altar
Estando la compañía de Infantería de Marina formada en tierra, se procedería al desembarco de la Virgen que hacía aparición en la cubierta del buque portada por cuatro marineros en un pequeño trono. Las fuerzas armadas rinden honores cuando a las ocho y media de la mañana, la venerada imagen desciende hasta tierra a los sones del Himno Nacional mientras estallan multitud de cohetes junto con el ruido de los vítores y aplausos de los presentes. Mientras la Virgen es colocada en la carroza motorizada que la esperaba, hace su entrada en el puerto el vicealmirante D. Pascual Cervera y Cervera, a quien se le rinden los honores correspondiente, y se situaba en el cortejo después de saludar a las autoridades allí presentes. La procesión ponía rumbo poco después hacia Motril, y lo hacia rodeada de miles de personas y tras la carroza de la Virgen, una gran caravana de coches, camiones, motos y bicicletas que cubrían los dos kilómetros de la carretera del puerto. Mientras la Galeona comenzaba su discurrir, los marinos de los buques franceses formaban vistosamente en la cubierta de uno de ellos. A las nueve y media de la mañana hacia entrada la Galeona en Motril y aun quedaban personas que no habían logrado abandonar el puerto. 

A la vuelta al Puerto de Motril
La procesión llegaba al Cerro de la Virgen de la Cabeza, donde se celebraría una misa en un altar situado ante la Cruz de los Caídos, exornado con redes, remos y otros atributos marineros. La imagen de la Galeona fue trasladada hasta el altar a hombros de religiosos agustinos y párrocos de Motril, hasta situarse delante de la Cruz dando inicio la celebración religiosa presidida por el Prior del convento gaditano, fray Pablo del Olmo O.P., y a la que acudieron todas las autoridades citadas anteriormente, así como una representación de los buques franceses, compuesta por el comandante y dos oficiales. Se calcula que a la celebración religiosa acudieron 15.000 personas.

La Galeona pone rumbo a Granada
Una vez concluida la misa, la Galeona fue subida al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, Patrona de Motril, a hombros de los miembros de la corporación municipal, donde se cantó una salve. Del Santuario de la Cabeza fue trasladada al colegio del Santo Rosario, de las Madres Dominicas, donde quedó la Virgen expuesta a la veneración durante unas horas, siendo incesante el trasiego de personas hasta la hora estipulada del traslado de nuevo al puerto de Motril. A las dos de la tarde era de nuevo entronizada la Virgen en la carroza y comenzaba el traslado de regreso. Eran cerca de las tres de la tarde cuando fue introducida la imagen de la Galeona en el helicóptero que la llevaría hasta Granada. Solo unas horas en el pueblo de Motril, pero que serán recordadas por siempre en la localidad granadina por el fervor con el que fue recibida la Virgen de Cádiz.

Fuente: Periodico "El Ideal" (Granada, martes 16 de mayo de 1961)

martes, 13 de diciembre de 2011

La Santa Misión de 1965



Dos Santas Misiones han tenido lugar en nuestra ciudad en el siglo pasado, y las dos tuvieron como protagonista a nuestra amada Patrona, la Virgen del Rosario. La primera se realizó en el año 1947 con motivo de su Coronación Canónica, y los frailes dominicos llevaron su predicación por todos los pueblos de la Diócesis, calificándose de éxito rotundo, y con la Virgen del Rosario por bandera. La segunda Misión General se celebró en Marzo de 1965 y su ámbito fue la Bahía de Cádiz y Vejer de la Frontera, aunque la participación de padres misioneros fue mucho mayor. Concretamente: 82 dominicos en Cádiz, repartidos en 30 centros en la ciudad; 10 padres paules en Vejer y 25 de la misma compañía en Chiclana; y 35 misioneros en San Fernando y 15 en Puerto Real, ambos del Sagrado Orden de la Compañía de Jesús. Estas misiones que a continuación detallaremos con detenimiento tenían como Misionera Mayor a nuestra Patrona, quien visito muchos de los centros misionales repartidos por toda la ciudad.



Por si cabe alguna duda detallamos lo que significaban estas Santas Misiones. En el pasado siglo las misiones se llevaron a cabo en el periodo de postguerra desapareciendo antes de los años 70. Su principal objetivo era el de acercar a los ciudadanos a la Fe, que en esos tiempos se encontraba debilitada tras el tormento de la Guerra Civil. Misiones que utilizaron también los políticos de entonces que las autorizaban y donde vertían discursos poco o nada beneficiosos para el principal fin de estas misiones, como profecías apocalípticas de grandes catástrofes o amenazas del retorno de la guerra. Con estos discursos no es de extrañar ver en fotografías de cualquier lugar de España una muchedumbre en cada acto misional que se llevaba a cabo. En las misiones se rezaba y se cantaba a la Virgen y a Jesús Sacramentado, y los sacerdotes misioneros predicaban la palabra en distintos templos y centros misionales repartidos por todas las ciudades.



Esta en cuestión del año 1965 se inició el 8 de Marzo con el recibimiento en Cádiz de los 82 padres dominicos, que partieron desde el Convento de Santo Domingo hasta la plaza de la Catedral donde el Sr. Obispo Mons. Añoveros los recibió y les impuso a cada uno la cruz misional. El cortejo que salió a las 6 en punto con los misioneros y la Virgen de Rosario desde Santo Domingo a la Catedral se formaba de la siguiente manera: Cruz procesional de la Santa Iglesia Catedral, seminario conciliar de San Bartolomé, clero regular y secular de la ciudad, cruces parroquiales yendo los párrocos con capas moradas y padres misioneros, cerrando el cortejo la Santísima Virgen del Rosario en unas andas portada por caballeros del Rosario y acompañada por la Banda de los Flechas Navales. A las 6.30 llegaba a la plaza la procesión acompañada de una multitud de personas que no pudieron acceder a la plaza de la Catedral, que ya se encontraba llena en esos momentos. Allí el obispo de Cádiz y Ceuta pidió al Señor y a la Stma. Virgen del Rosario un abundante fruto para la Santa Misión que acababa de comenzar. Al finalizar el acto y con el canto de la salve entonado por todos los allí congregados, se traslado a la Virgen a la Iglesia de Santiago, donde permanecería toda la noche para comenzar a visitar los centros misionales.



El día 9 la Virgen comenzó a recorrer los centros misionales del casco histórico, pasando por San Agustín y la Iglesia del Rosario para llegar a San Francisco donde pernocto. El día 10 salió en camino de la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen, y seguidamente busco la Parroquia de San Antonio haciendo antes estación en el Convento de las Madres Reparadoras. Ese día estaba prevista una gran misa colocando a la imagen de la Virgen en la puerta de San Antonio, pero la lluvia lo impidió. El día 11 la Virgen partió hacia San Felipe Neri, seguidamente marchó hacia la Iglesia Castrense del Santo Ángel, donde había sido exornado el patio con esmero para recibir a la Virgen, y finalmente llegó a San Lorenzo donde pernoctó. El día 12 llegó a la Iglesia de Ntra. Sra. de la Palma, pasando antes por las escuelas de La Viña. Seguidamente marchó a la Iglesia de Capuchinos y ya bien entrada la noche partió hacia el Convento de la Piedad de las Madres Concepcionistas donde fue recibida con el canto de la Salve por parte de las monjas y donde pernoctó hasta el día siguiente. En la mañana de 13 de Marzo partió la Virgen en Rosario de la Aurora hacia Santa Cruz, y ya por la tarde marchó a Santa María donde hizo estación y llegando seguidamente a la Iglesia de la Merced donde durante toda la noche se hicieron turnos de vela. La Virgen recorrió todos los centros acompañada de muchísimos fieles aunque en algunas jornadas se vieran sorprendidos por la lluvia como en el traslado de San Francisco a El Carmen donde los misioneros sugirieron que solo acompañasen a la Virgen los que gozaran de buena salud ante la impresionante tromba de agua que caía del cielo, aunque el consejo no fue tomado por ninguno de los allí presente y el pueblo volvió a caminar con su patrona sin miedo a la lluvia y a las enfermedades que podrían contraer.



En la jornada del 14 de Marzo la Virgen salió de la Iglesia Merced hacia la Plaza de San Juan de Dios, donde junto con Jesús Nazareno presidió el Magno Vía-Crucis de la Santa Misión. Las imágenes de los protectores de la ciudad fueron colocadas a los lados de la tribuna que presidía el Obispo Añoveros. A los laterales de la plaza se situaron las distintas imágenes de las cofradías de Cádiz que quisieron participar en este Vía-Crucis. Las imágenes que llegaron a la plaza de San Juan de Dios fueron las siguientes: Stmo. Cristo de la Expiración, Ntro. Padre Jesús Afligidos, Ntro. Padre Jesús de las Penas, Ntro. Padre Jesús de la Columna, Stmo. Cristo de las Aguas, Ntro. Padre Jesús Nazareno del Amor, Ntro. Padre Jesús de la Salud, Ntro. Padre Jesús de la Sentencia, Stmo. Cristo de la Piedad, Jesús de Medinaceli, Ntro. Padre Jesús en la Oración en el Huerto, Stmo. Cristo del Descendimiento, Ntra. Sra. de los Dolores (V.O.T.), María Stma. de los Desamparados, Ntra. Sra. del Amparo, Ecce-Mater y María Stma. de las Penas. Al finalizar el Vía-Crucis la Virgen de Rosario comenzó a visitar los centros de extramuro, partiendo junto con el Señor de la Oración en el Huerto hacia la Parroquia de San Severiano, donde pernoctó.



Desde el 15 hasta el 18 de marzo permaneció la Virgen en extramuros, visitando multitud de centro misionales entre los que se encuentra el ya citado de San Severiano, la Parroquia de San José, los Astilleros, los centros escolares Carmen Jiménez y Padre Villoslada, el Cuartel de la Guardia Civil, el colegio de los salesianos, el colegio San Felipe Neri y la Parroquia de Santo Tomas entre otros. Muy emotiva fue la visita a los Astilleros donde fue acompañada por multitud de trabajadores de la factoría que fueron a recoger a la Virgen a la puerta, que llegó con el acompañamiento musical de la banda de cornetas y tambores de los flechas navales. También esperaba a la Virgen el director de la factoría, D. Luis Delgado Leal. La Virgen recorrió todo el centro de trabajo pasando por todos los talleres, para que quedara situada en una amplia zona donde un obrero pronuncio una alocución. También muy emotiva fue la visita a la Parroquia de Santo Tomas, ultimo templo donde pernocto la Virgen en la noche del 17 de marzo. El Padre coadjutor de Santo Tomas hablaba así a sus feligreses el día anterior a la visita: “Mañana, por primera vez en nuestro barrio, nos van a traer a la Patrona” y a renglón seguido, la iglesia rompió en aplausos y en vítores a la Virgen del Rosario.



El jueves 18 de marzo a las 10 de la noche llegaba a Santo Domingo la Patrona acompañada de los fieles de todos los centros de extramuros. Según nos narra la prensa local de entonces, el gentío que acompañaba la Virgen al cruzar los arcos de Puerta de Tierra y al bajar la Cuesta de las Calesas era impresionante, sin que la vista alcanzara ver el final de la marea humana mientas sonaban cantos marianos. En la puerta del Santuario esperaba el prior de los dominicos, que rendía ferviente bienvenida a la Patrona. Acompañaba a la Santísima Virgen el Padre Lledó, director de la Santa Misión, y el Padre Ternero, delegado diocesano y provicario. Finalmente se le canto la Salve a la Virgen en acción de gracias a los ejercicios espirituales que alcanzó la misión. El día 19 tuvo lugar la clausura de la Misión en el Convento de Santo Domingo, oficiando la eucaristía el Sr. Obispo y el 20 la despedida de los padres misioneros.



Pero además de Nuestra Patrona, también tuvo gran protagonismo la imagen de La Galeona, que tenia previsto partir el día 13 de marzo del puerto de Cádiz en el remolcador de la marina de guerra R.A. 4 para llegar a la altura de Lerache, en alta mar, y visitar a la flota que allí realizaba sus labores de pesca, pero una avería impidió. Al día siguiente tras solventarse los problemas, pudo zarpar el barco que llevó a la Virgen a los pescadores para llevarle el mensaje del evangelio junto con los misioneros. La imagen de La Galeona desembarcó en el puerto de Cádiz en la ya madrugada del 18 de Marzo, entorna a la 1 de la mañana. Previamente a arribar a Cádiz, se celebró una eucaristía a bordo del remolcador. En el puerto gaditano se había congregado entorno a 4.000 personas pera ver la llegada de la Virgen que fue recibida con el canto de la salve. Inmediatamente después se organizó la procesión hacia el convento donde formaban parte los misioneros que habían viajado a alta mar con la Virgen. La procesión caminó en silencio por las altas horas y cruzo la virgen el dintel del convento a hombros de los padres misioneros.



Encabezando el articulo vemos una imagen de la Virgen del Rosario por la calle Plocia, de camino a la plaza de la Catedral. En la segunda ilustración corresponde al anverso y reverso de la estampa editada con motivo de la Santa Misión y en la tercera vemos a los padres dominicos participantes en el claustro del convento. En la cuarta fotografía vemos a la Virgen del Rosario en la Plaza de la Catedral, en el recibimiento a los misioneros. En la quinta y sexta imagen, vemos a la Virgen en el Convento de San Francisco, y su posterior traslado a la Iglesia del Carmen, a su paso por la Alameda, bajo una incesante lluvia. La séptima fotografía correspondo a la estancia de la Patrona en la Iglesia de San Lorenzo y la octava a la visita a la Iglesia de Nuestra Señora de la Palma. En la novena imagen se encuentra la Stma. Virgen en la Parroquia de San Severiano. En la décima y onceaba se reproduce la histórica vista a los Astilleros. En la penúltima fotografía se aprecia la llegada de la Virgen a su Santuario tras visitar los distintos centros misionales. Y por ultimo vemos una imagen de La Galeona una vez embarcada en el remolcador que la llevaría a alta mar para visitar a los pescadores.

lunes, 31 de octubre de 2011

La Galeona en las Islas Mauricio



Investigando por la red encontré este video de la Virgen del Rosario Galeona recorriendo las calles de la capital de las Islas Mauricio, Port Louis, a hombro de los guardiamarinas del Buque Escuela Juan Sebastian Elcano, sin duda un documento maravilloso y todo un orgullo para la ciudad de Cádiz. Nos trasladamos al año 1987 para contar lo que allí sucedió.

A finales del año 1985 después de muchos años en los que La Galeona no surco los mares, se va fraguando el proyecto de volver a embarcar a la Virgen en el Juan Sebastian el Cano, Buque Escuela de la Armada Española, para su LVII Crucero de Instrucción por los mares del mundo. La misión contó con el apoyo del Prior de los Dominicos en Cádiz por aquel entonces, el Rvdo. P. Fray Vicente Díaz; del Alcalde de la Ciudad, Don Carlos Díaz; y del Capitán General de la Zona Marítima del Estrecho, el Excmo. Sr. Don José Joaquín Rodríguez-Guerra. Así el 10 de enero de 1986, La Galeona era embarcada en el Buque, siendo comandante del mismo Don Rafael Martí. Tras esta singladura que duró 156 de viaje y 45 de estancia se acordó que se repitiese cada tres años.

Sin embargo al declararse el año 1987 Año Santo Mariano, se decidió volver a embarcar a la Galeona en el LIX Crucero de Instrucción y VII vuelta al mundo de Juan Sebastian Elcano siendo esta vez comandante del buque Don Gabriel Portal. El día 14 de septiembre de 1987 tras celebrarse la misa de despedida de los Guardiamarinas en el Convento de Santo Domingo y tras la firma de los documentos de cesión de la Virgen Galeona, se iniciaba la procesión con la Sagrada Imagen camino del muelle de Cádiz para su embarque en el buque escuela. La vuelta al mundo tendría escala en los siguientes puertos: Alejandría (Egipto), Port Louis (Islas Mauricio), Fremente, Melbourne, Hobart y Sidney (Australia), Welligtown (Nueva Zelanda), Tahití (Polinesia Francesa), Callao (Perú), Miami (Estados Unidos), Halifax (Canadá) y Dublín (Irlanda), para terminar el viaje en la localidad pontevedresa de Marín y regresar a Cádiz con la Santísima Virgen el 21 de julio de 1988.

Pero hablemos de las imágenes que nos ocupan, la escala en las Islas Mauricio, país situado en sureste Africano con pasado colonial portugués, francés y británico quienes dejaron una arraigada tradición católica. Aunque la mayoría de la población es de confesión hindú, los católicos son aproximadamente el 30% de la misma. A mediados de diciembre llegaba el buque a su segunda escala, Port Louis, capital del archipiélago, y al ser Año Santo Mariano declarado por Su Santidad Juan Pablo II, fue llevada en procesión la imagen de La Galeona hasta la Catedral de Saint Louis. La Virgen acompañada por miles de personas, a hombros de los guardiamarinas y con el acompañamiento musical de la banda de música del buque escuela que interpretó marchas procesionales. Con el templo abarrotado, como atestigua el documento, ofició una solemne eucaristía el administrador apostólico del lugar, Monseñor Nagapen. Los periódicos de las islas enviados a Cádiz nos deja las siguientes crónicas de los hechos: “Miles de mauricianos rindieron homenaje a la Virgen de Cádiz. Un acontecimiento que marcará el Año Mariano de Mauricio con un jalón memorable. La vitalidad de la Iglesia de Mauricio, alimentada por la vitalidad del catolicismo de España de siglos pasados.” y otro decía así: “Procesión por las calles de Port Louis. Una muchedumbre de devotos siguieron a la Virgen de Cádiz hasta la Catedral”. Un acontecimiento que fue sumamente importante para las Islas Mauricio y como no, también para la ciudad de Cádiz y para la Patrona de los mares de España, la Virgen del Rosario Galeona.

sábado, 22 de octubre de 2011

La vinculación entre Cádiz y Rota por el Rosario

La devoción al Rosario en Rota data del año 1532, cuando los Padres Dominicos fundan su convento en la villa, después de un largo litigio por la tierras donde se edificaría este, entre los monjes y la casa ducal de Arcos, quien finalmente cedería las tierras y construiría el convento. No se tiene constancia de presencia de los Dominicos en Cádiz hasta 1544, que llegan procedentes del convento de Rota para preparar una gran expedición al Nuevo Mundo al mando del insigne Fray Bartolomé de las Casas, aunque no sería hasta 1635 cuando fundaran convento en Cádiz. Ya desde 1620 tenían presencia en esta ciudad, pues eran los encargados de la dirección espiritual de la Cofradía del Rosario, aunque carecieran de casa. Por aquel entonces, la orden contaba con casa en Jerez, Alcalá de los Gazules y Sanlucar de Barrameda.

Si bien es cierto, la fundación del Convento de Rota no cuajó y en 1550 el provincial de la orden daba autorización para dejar las tierras donde se edificó el antiguo convento, que previa autorización del Duque de Arcos, propietario de la Villa de Rota, pasaría a manos del convento que la Orden poseía en Marchena para su posterior venta a los Mercedarios. Un proyecto que inexplicablemente no tuvo fortuna a pesar de su excelente ubicación y del apoyo de los duques. A pesar de la corta estancia de los dominicos, a ellos se debe lo que años más tarde seria una incipiente devoción, la de la Virgen del Rosario, hasta el punto de llegar a ser Patrona de la Villa.

En 1671 ya se tienen referencia de la existencia de la Hermandad delRosario de Rota, que se funda siendo filial de la de Cádiz, adoptando sus mismas reglas. Esta filialidad dura hasta 1805, cuando el Rey Carlos IV aprueba unas nuevas constituciones y reglas tras solicitar la Hermandad a las autoridades eclesiásticas la separación filial de la Hermandad de Cádiz. Pero a pesar de que la hermandad roteña decidiera un nuevo camino, la unión entres ambas devociones quedarían para siempre.




Tal unión quedaría reflejada el 4 de mayo de 1947, día de la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario de Cádiz, siendo la Virgen del Rosario de Rota una de las diez patronas de la provincia que llegaron a la capital y la única que no pertenecía a una población de la Diócesis de Cádiz, ya que la Villa pertenecía por aquel entonces a la Archidiócesis de Sevilla y actualmente a la de Asidionia-Jerez. La Virgen llego a Cádiz por mar, desembarcando en el muelle gaditano a primera hora de la mañana para dirigirse a la Plaza de la Catedral, lugar de encuentro de todas las patronas y de donde partiría la procesión camino de San Antonio. Acompañado a la Virgen del Rosario vinieron muchísimos roteños, encabezados por su Alcalde, don Manuel Pirua Benítez y entre otras autoridades el Comandante de Marina, Sr. Sicre, y el Comandante Militar, Sr. Fábregas. Ocupaba el cargo de Hermano Mayor de la Antiquísima, Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora del Rosario don José León Carranza, Marque de Villapesadilla que meses mas tarde sería nombrado Alcalde de Cádiz y quien era hijo adoptivo y benefactor de Rota, y el Párroco de Nuestra Señora de la O era el Rvdo. Padre Cristóbal Escribano Oliva.



Otra muestra de unión tuvo lugar pocos años mas tarde, en 1951, cuando la Virgen del Rosario Galeona viajo a Rota con motivo del nombramiento de la Virgen del Rosario como Alcaldesa Honoraria de la Villa. El acto de entrega del bastón de alcaldesa se celebró el día 11 de agosto y una semana después embarcó La Galeona en un buque del ejercito para visitar a su homónima de Rota. La Virgen fue recibida por el alcalde de Rota, don Ignacio Liaño, quien le hizo entrega del bastón de mando de la ciudad mientras que estuvo en la villa. La Virgen fue escoltada por la marina desde se desembarco en el muelle hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la O.



Por último y como acontecimiento más reciente tenemos que destacar una nueva visita de la Galeona con motivo de la Coronación Canónica de la patrona roteña en el año 2003. Los actos previstos para la Coronación de la Virgen se iniciaron 1 de agosto con la llegada a la Villa de la imagen La Galeona sobre las ocho y media de la tarde a bordo del patrullero de la armada “Cándido Pérez” a la zona pesquera del Puerto Astaroth, procedente del convento de Santo Domingo. La Virgen vino acompañada durante la travesía de numerosas personalidades, autoridades religiosas, prior de los Dominicos de Cádiz, fray Pascual Saturio Medina; representantes de la hermandad del Rosario de Cádiz; del almirante de la Base Naval de Rota, don José Enrique de Benito Dorronzoro; cuarto teniente de alcalde de Ayuntamiento roteño, don Antonio Alcedo, y del presidente de la Comisión Ejecutiva para la Coronación, don Felipe Benítez Ruiz Mateos.

Esperaban en el muelle numerosas autoridades, encabezadas por el alcalde de la Villa, don Lorenzo Sánchez Alonso, miembros del equipo de Gobierno, representantes de la Policía Nacional, Guardia Civil y de todas las parroquias y hermandades de la localidad, así como numeroso público. Una vez desembarcada la imagen de la Virgen, tomaron la palabra el señor alcalde de la Villa y el prior de los Dominicos para glosar el valor e importancia de esta visita, haciendo el señor alcalde entrega a la Virgen del bastón de mando. Seguidamente se organizó la procesión que había de trasladar a La Galeona hasta la parroquia de Nuestra Señora de la O, acompañada de las autoridades, representaciones y numerosos fieles. Una vez dentro del templo se celebró una multitudinaria eucaristía de bienvenida, terminada la cual se procedió a la entrega formal en depósito por parte de la comunidad dominica gaditana a la Villa de Rota, personificada en su alcalde, autoridades, hermana mayor del Rosario y presidente de la Comisión Ejecutiva. Concluido éste, la imagen quedó depositada en el interior del templo parroquial, donde había de permanecer hasta el día 3.

En la tarde noche del día 2, sábado, tuvo lugar el rosario vespertino con la imagen de La Galeona procesionando entre miles de fieles por el Paseo Marítimo de la Costilla a la luz de las antorchas. El recorrido se prolongó hasta la plaza de Jesús Nazareno, desde donde emprendió el regreso por la playa. A las siete de la tarde del día 3, último de estancia de La Galeona en la Villa, se formó la procesión que había de trasladar la referida imagen al muelle, donde sería embarcada para su vuelta al convento gaditano de Santo Domingo, siendo despedida por numerosos devotos. Llegaría a Cádiz a las 8 de la tarde.

martes, 18 de octubre de 2011

La Galeona en la Coronación de la Virgen del Rosario de Granada en 1961


Este año 2011 se ha cumplido el Cincuentenario de la Coronación Canónica de otra importantísima imagen de la Virgen de Rosario, la de la ciudad de Granada, conocida popularmente como de Lepanto o de Plata. La Virgen del Rosario fue coronada el 14 de mayo de 1961 por Su Excelencia Reverendísima, el Arzobispo de Granada, Dr. D. Rafael García y García de Castro, auxiliado por S. E. R. el Sr. Obispo de Salamanca y Canciller de aquella Universidad, Dr. Fray Francisco Barbado Viejo O.P. mediante breve de la Santa Sede autorizado por S.S. Juan XXIII. La imagen, muy milagrosa, es protectora de la Ciudad de Granada y posee los honores de Capitán General del Ejército.


Está muy vinculada a la Batalla de Lepanto ya que según cuenta la tradición, la Virgen estuvo presente en la Nave Capitana de Don Álvaro Bazán mientras el cristianismo se alzaba con el triunfo frente a las fuerzas turcas, que doblegaban en número a los cristianos. Fue el Papa Pío V quien pidió que se rezara el Rosario para que la Santísima Virgen intercediera a favor de las flotas cristianas. La victoria lograda por los cristianos fue atribuida a esta práctica religiosa, por lo que fue instituida la fiesta del rezo del rosario el 7 de octubre, día de la victoria en el año 1571, dedicándose este día a la advocación de la Virgen de las Victorias, posteriormente cambiada por el papa Gregorio XIII en 1573 a la advocación de Nuestra Señora del Rosario.


Pero volviendo al día que nos ocupa, el 14 de mayo de 1961, tenemos que resaltar algo muy importante para los gaditanos, la presencia de la Virgen del Rosario Galeona en la coronación canónica de su homónima granadina. La Galeona, Patrona de la Carrera de Indias y del tercio de galeones ha sido durante muchísimos siglos la imagen a la que los marinos se han encomendado para sus viajes y la que ha viajado a bordo de los galeones en los grandes viajes a America hasta que, en el siglo XIX se perdiera tal tradición a la vez que desaparecia la Flota de Indias, quedando la imagen de La Galeona casi en el olvido, hasta que en 1961 se trasladó a Granada en buque de guerra para asistir a la celebración de la coronación de la Virgen del Rosario, ya que hasta la fecha solo participó en algún viaje esporadico por la provincia.


La imagen de La Galeona partió del convento de Santo Domingo en la tarde de 13 de mayo en Solemne Procesión hasta la fragata Martín Alonso Pinzón para ser trasladada rumbo al puerto de Motril. Desde Santo Domingo, La Galeona fue acompañada por miles de fieles y escoltada por marineros. Momentos muy emocionantes se vivieron cuando la imagen fue embarcada en la fragata con la marinería formada en cubierta y los cañones disparando las salvas de ordenanza. Poco después la Martín Alonso Pinzón salía del muelle rumbo a Motril. Cientos de personas, desde la punta de San Felipe y la Alameda Apodaca, despidieron con sus pañuelos a la Virgen del Rosario. Una vez llegada la fragata a Motril, la imagen de la Santísima Virgen fue embarcada en el helicóptero de la Marina española "100-B-7" con destino a Granada, para aterrizar en la explanada del Triunfo, lugar donde el 14 de mayo se celebraría la Coronación Canónica.


En la imagen que encabeza este artículo podemos ver a la Virgen de Rosario momentos antes de coronarse y a la derecha y de espaldas, La Galeona gaditana siendo testigo privilegiado de la coronación. Y en las siguientes imágenes vemos el momento de la llegada a la explanada del Triunfo del helicóptero que transportaba a La Galeona en la mañana del 14 de mayo y su aterrizaje. En la cuarta imagen del artículo vemos a la Virgen portada a hombros por los frailes dominicos del Monasterio de Santa Cruz la Real de la Ciudad de Granada. Y por ultimo vemos a la Virgen del Rosario Galeona situada a la izquierda del altar de la Coronación.